Friday, September 16, 2005

no tengo corazon

No tengo corazón, es cierto, se me ha perdido, me imagino que por entre las vísceras. El que tenía, el que ya no tengo, era redondo y blando, bastante rojo, y si le tocabas el ombligo se reía como una hiena medio loca. Lo que recuerdo de él con más cariño es su textura: a veces le salían membranas, y acariciarlo era como partir una mariposa por la mitad. De vez en cuando brotaban en su frente fechas, flechas y pestañas, y lo más divertido era vendarse los ojos y tratar de adivinar con las manos qué cosa nueva había nacido en su superficie. Cuánto lo hecho de menos. El hueco que ha dejado me lo han arrebatado las hormigas del lugar, y han construido un imperio de inercia, del cual yo ya soy socia, inevitablemente. Recuerdo que una vez el corazón que yo tenía, el que ya no tengo, se llenó de estiércol, fruta vieja, vino barato y bichos inocentemente venenosos. Lo confieso, no reaccioné y, ahora que lo pienso, tal vez sea este uno de los motivos por los que mi corazón se escapó de mí.

2 Comments:

Blogger Ernesto Schutz said...

Muy profunda la manera de decribir que no tienes corazon.

9:15 AM  
Anonymous Anonymous said...

Si tan bien lo recuerdas puede que solo este muy bien escondido no significa que lo hayas perdido. Buscalo bien y cuidalo para que no vuelva a escapar.

7:10 AM  

Post a Comment

<< Home