Tuesday, October 25, 2005


Me llaman Ricitos de Oro, en realidad, me llamo yo Ricitos de Oro, pero todo ese oro que relumbra en mi cabello es pura química. Es decir, me tinto el pelo como una vulgar brunetita reprimida. Me agrada mi cara, mis amantes han dicho de mí que ostento una belleza arcaica, cuya gloria se aloja primordialmente en mi boca amatoria, tan erótica y grumosa, y en mis ojos enfermos. También me gusta mi cuerpecito, no te creas, bueno, cuerpezote, ¿existe esta palabra, cuerpezote? No sé. Me parece bello y dramático: es claro, y desnuda soy claramente un primor. La imagen más conmovedora de mi misma es o yo llorando con el rimel corrido o yo justo después de hacer al amor, las mejillas infijamente carmesíes, móviles, casi irritadas con los caldos, las piernas infinitamente largas, albas, los pechos perfectamente simples. Si concreto digo que uso la talla noventa y cinco, no está mal, y en mi vulva, ¿vulva, aún se usa esta palabra?, caben como mucho quince centímetros.

1 Comments:

Anonymous Anonymous said...

ay, que rico, yo tengo como 15 cms.¿los quieres?

9:56 PM  

Post a Comment

<< Home